“Anna es mi terapeuta desde hace años y no me cambio por nada del mundo. Ya hace mucho tiempo decidí cuidarme más y procurar estar bien, de tal manera que voy una vez a la semana a darme un masaje. Dependiendo de mis necesidades ese día hacemos una cosa u otra. Cuerpo entero, relajante, cráneo sacral… Todos me dan increíbles resultados, pero sin duda mi preferido es la reflexología podal. Es increíble el bienestar que siento con la reflexo. Mucha gente espera a tener alguna dolencia concreta o a estar realmente contracturado para ir a darse un masaje. Mi consejo es que aprendamos a cuidarnos más y asistamos a terapia o masaje con cierta regularidad para poder observar lo sabio que es el cuerpo y cómo repercute tan positivamente en todos los aspectos de nuestra vida, no solamente en el plano puramente físico.”